Por T. J.
Gómez
A pesar de
que algunos insisten en navegar de a muertito y quisieron hacerse los occisos
con esto de la aplicación de la ley a los maestros que están acostumbrados a
obtener lo que desean con berrinches, bloqueos y no dar clases, pues todo
indica que habrá más berrinches, bloqueos y protestas porque pareciera que
ahora sí se las van aplicar.
Al día
siguiente de que el titular de la educacion en el país, el niño Aurelio, le
mandó a decir al máximo burócrata de Guerrero que no se valía hacerse pato en
la aplicación de sanciones a los maestros que no se presentaron a trabajar el
lunes, ayer se confirmaron las sanciones.
A nivel
nacional serán dados de baja 291 profesores por negarse a ser evaluados. Por no
hacer los exámenes que les correspondieron, supuestamente se van a quedar
desempleados. ¡Nombres! ¡Queremos nombres y lugares de donde son esos maestros!
Pero lo
interesante es que de todos los que se desgarraban las vestiduras llamando a un
paro nacional, 85 mil vieron llegar incompleta su quincena: les tumbaron el
día.
Según
dicen las autoridades educativas federales –no estatales, esas no se sabe dónde
andan—a Guerrero le corresponderían descuentos por mitoteros a poco más de
cuatro mil maestros.
¿A poco
muy machos?
En este
Guerrero del no pasa nada es casi seguro que si en realidad se aplicaron los
descuentos a los maestros “democráticos”, se van a poner como chivo en
vidriería para exigir que les den su dinero.
Seguramente,
a partir de mañana, serán los maestros que mañana protestarán acusando que es
injusto que les descuenten de su salario por no presentarse a trabajar. Y
también los veremos autoflagelarse argumentando que es injusto que les obliguen
a ir a trabajar… Pero, bueno, nadie dijo que la vida era justa ¿no?
Solo que
hay un pequeño problemita… Y es aquí donde el optimismo, la aplicación de la
ley y los discursos oficiales se enfrentan con la realidad… Sí, reitero, la
vida no es justa…
Para
aplicar los descuentos, las autoridades federales necesitarían tener la
relación de quiénes no se presentaron a trabajar a sus centros escolares el
lunes 12 de octubre. ¿Y a quién le toca hacer las listas de asistencia?
Y peor
aún: ¿Cuánto tiempo tardan en reportar esas listas a la autoridad estatal?
Y todavía
más desastroso: ¿El secretario de Educación en Guerrero sería capaz de cumpmlir
su obligación y, en el supuesto de que supiera quiénes faltaron, entregaría la
información a la SEP para que proceda con los descuentos?
Es decir:
al final del día, tanto para los de un lado y del otro simplemente no hay nada
de qué preocuparse. La red de complicidades y solapamientos de todo tipo de
abuso y exceso en el sector educativo es tan, pero tan grande, que las buenas
intenciones del niño Aurelio solo quedan en eso… en buenas intenciones… Y los
discursos solo quedan a nivel de desgaste inútil de saliva…
Comentarios
y chismes: tj.gomez@live.com
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