miércoles, 23 de diciembre de 2015

"Me estás oyendo... subprocurador"

T. J. Gómez

“Estamos en Guerrero. En Guerrero no nos gusta que nos ninguneen y se pasen de listos… No me gusta que me ninguneen y el día que me ninguneen, no se los voy a permitir”, fue la sentencia de El Elegido.

Luego del desafortunado teléfono descompuesto que se dio en torno al hallazgo de cadáveres en una zona de chihihualco, El Elegido hizo referencia a la actitud asumida por algún funcionario de la PGR, quien se hizo el interesante al filtrar la información, pero no continuó la cadena de responsabilidad de tal manera de que oficialmente se confirmara dicho hecho.

El incidente le costó el hueso al ex secretario de Protección Civil, en una maniobra que aún no queda muy clara, sobre todo porque se podría pensar que tenía mayor responsabilidad otro secretario, uno que es tan seguro que apenas hace unos días lo obligaron a salir de su madriguera a explicar lo que ocurre en la sierra… y mal.

Pero lo cierto es que esa espinita del escándalo innecesario la trae clavada El Elegido en su pecho… y eso no se va quedar así…

“(Tenían que ) hacer lo correcto. A lo mejor no precisamente llamarme o rendirme cuentas, pudieron haberlo hecho a través del secretario General de Gobierno y no esperar a que me informara un trabajador de Protección Civil”, refirió en una entrevista con un medio nacional.

Pues tal vez a algunos de la PGR se les olvida, pero es el gobernador del estado. Y por mera y mínima coordinación, pues una tarjetita. Pero no. No ocurrió así, y el pancho se armó. Y las consecuencias, apenas estamos por verlas.

Sobre todo porque los incidentes en que está vinculándose directamente la fiscalía de la nación en Guerrero son cada día más frecuentes y más pesados y, a diferencia de lo que ocurriría con el caso de las autoridades locales, no se ven muchos resultados. Algo que también podría antojarse como natural y obvio.

Pero de que la complejidad de una actuación ministerial lleve a un conflicto protocolario, ahí ya es mucho trecho. Y si la PGR también ha guardado silencio oficial y El Elegido ya no se aguantó, es porque debe haber una explicación llana para el incidente.


Mientras tanto, la vida sigue. El periodo vacacional es casi total en la capital de Guerrero y, más allá de la violencia y los problemas, la gente se apresta a vivir unos días de tranquilidad en compañía de sus seres queridos.

La cruda realidad

T. J. Gómez

Transcurrió el Paseo del Pendón, la clase política se lució en pleno (casi todos son nuevos en sus cargos), la prepotencia se dejó ver en varios momentos del recorrido.
Pero tras el bullicio llega la realidad de Chilpancingo, ciudad que luce, como cada temporada vacacional decembrina: vacía.

Uno de los puntos que marca a la capital de Guerrero es que es una ciudad satélite. No produce nada, más que bloqueos y marchas; al ser la ciudad burocrática por excelencia, colmada por estudiantes y servidores públicos, el periodo vacacional representa un vacío.

Durante las próximas tres semanas, Chilpancingo habrá de vivir de los ahorros de sus pocos residentes. La lógica del gasto implica que a quienes ofertan productos y servicios de temporada, será a los únicos que les vaya bien. Aunque esa consideración también es relativa.

El comercio local sigue siendo vapuleado, sí, otra vez por lo mismo, por la falta de capacidad para competir con los grandes negocios o empresas que son las que captan el capital chilpancingueño.

En esta temporada de relax y fiestas, tal vez lo menos indicado es pensar en aspectos económicos. Pero para las autoridades municipales, por lo menos, debería ser una prioridad.

¿Quién mantiene a Chilpancingo?

Uno de los principales retos que se desatan en enero es el de recaudar, juntar dinero para tener con qué solicitar ante la federación que se destinen mayores recursos. El problema es que casi nadie en el gobierno piensa en recaudar, solo en gastar.

Tradicionalmente, un ayuntamiento tiene entradas como el pago del predial y el otorgamiento de permisos. Pero qué ocurre cuando nadie quiere pagar, cuando el tráfico de influencias y el solapamiento de lo que ya se hace de manera normal, incide directamente en un aspecto tan prioritario como es el de los ingresos de un gobierno.

Y recaudar no implica subir impuestos o crear nuevos. Es simple y sencillamente que cada quien le aporte lo que le toca.

Por ejemplo, llama la atención que en la Ciudad de México se han endurecido las multas por aplicar el reglamento de Tránsito, luego de que se confirmó que aplicar la ley constituye una de las principales fuentes de recursos de aquel gobierno.

Son miles de millones los que se captan por ese concepto. Alguien supo sustentar la idea, de aplicó, tuvo resultados y ahora va resultar más conveniente para los capitalinos y visitantes respetar la ley que violentarla.

Lo cierto es que más allá de estar esperando poses políticas o discursos floridos para el cierre del año, lo ideal sería que hubiera algo de planeación y toma de decisiones para que el ayuntamiento de Chilpancingo tenga una mayor capacidad recaudatoria.

Con ello que pueda superar las deudas y problemas que le dejó un 2015 de vandalismo y destrucción, de deudas heredadas y de compromisos crecientes.


Debería preocuparles. Si no lo hacen, ya veremos que las cosas se ponen peor.

El Pendón de Chilpancingo 2015

T. J. Gómez

Este fin de semana Chilpancingo se viste de fiesta. Da inicio formal la Feria de Navidad y Año Nuevo, que tradicionalmente era un motivo de orgullo guerrerense, crisol de tradiciones de todo el estado y punto obligado de estancia de las familias capitalinas.

El Paseo del Pendón, con el que se da anuncio al inicio de tan esperada festividad, era un ejemplo de una muchedumbre pacífica, de algarabía y de fraternidad.

Ahora, con la apertura indiscriminada de tiendas que expenden alcohol a diestra y siniestra, a grandes y a chicos, el Paseo del Pendón se transforma en una especie de cantinota en la que lo mismo adolescentes que mayores incurren en excesos etílicos ante la mirada sorprendida y hasta complaciente de la gente.

Ahora, con la inseguridad el tradicional palenque dejó de existir. Lo que era prácticamente uno de los mayores escenarios del jet set capitalino, ya no es nada.

De los juegos de la feria ubicados en esa polvosa zona llena de cables tendidos de manera irracional y peligrosa, ni hablar. Chilpancingo cambia, pero los juegos siguen siendo los mismos de siempre. Lo que sí se deja sentir diferente son los precios, ahí sí están con estándares de modernidad capitalista.

Del espectáculo del Teatro del Pueblo, ni que hablar. Se hace lo que se puede con lo que se tiene. Y desafortunadamente, pues con la poca calidad y visión que ha caracterizado a algunos patronatos, y la propia inseguridad, pues la cancha no da para mucho.

Y nada qué decir de lo complicado que es transitar en la zona de la feria en esta temporada. O otros problemas inherentes que se dan con la excesiva venta de bebidas alcohólicas en sus intalaciones, de los insultantes abusos de quienes ofertan alimentos y la ausencia de las autoridades para meter en cinta a quienes se quieren hacer ricos con la vent de un pollo, unos tacos o u cabrito.

¿Y la población de Chilpancingo? Estoica. En su nobleza, a pesar de todo lo que no es y debería ser su feria, la vive, la disfruta.


Ya fue un año de muchos bloqueos, marchas, vandalismo, impunidad, violencia, de aguantar hasta el pasado 26 de octubre a un gobierno estatal inútil, solapador de grupos radicales. Ya fue mucho. Es tiempo de olvidar y festejar.

CETEG: Patadas de ahogado

T. J. Gómez

Pues los que ya andan marchando y escandalizando son los maestros disidentes.

Fíjese que ayer tuvieron cara de ir a pedir ayuda al Congreso local para que intervenga ante la SEG y les paguen los descuentos que les aplicaron por no presentarse a trabajar.

Y obviamente no se presentaron a trabajar para irse a marchar y, sí, para destruir al Congreso y gritar improperios a las y los diputados a esos a los que hoy muy mansitos les fueron a pedir ayuda.

Le repito: no importa la falta de dignidad, lo que importa es que la lanita fluya y sin trabajar. Hay ejemplos chicos y grandes.

Lo cierto es que pues ya les aplicaron los descuentos, cosa que es indicada ya que es lo que ocurre con cualquier trabajador en cualquier lado. Y es parte de las canongías que se deben ir terminando. Y así, ya verá hasta van a ponerse a trabajar.


El vocero de loa maestros ya anunció que si no les pagan sus salarios y una serie de bonos que quieren además, sí…quieren más dinero, van a cerrar la Costera Miguel Alemán durante la temporada vacacional… Eso sí que está por verse.

Otra vez Sofío Ramírez

T.J. Gómez

Y que los perredistas en el Senado andan muy enojados porque Sofío Ramírez Hernández renunció a su bancada y se fue con sus amiguitos de siempre, de toda la vida: los del PRI.

¿Y de qué se espantan? Si era una mutación más que anunciada. Una vez que su padrino político está aparentemente de vacaciones de la escena política, y que es casi casi un innombrable entre las huestes perredistas, pues obvio que Sofío no se iba a quedar a que le vieran con cara de fuchi.

Y hasta eso: algo tienen que reconocerle, es de los aguirristas que más sostuvo la bandera del sol azteca entre sus manos, porque la mayoría se rajaron desde la temporada de campaña a la gubernatura, ya que es preferible un mesesito de críticas por la poca dignidad política que seis años fuera del presupuesto.

Lo cierto es que Sofío aguantó, todavía apareció en un par de ocasiones públicamente con su padrino político, y se va a donde sabe que aprecian su forma de operar.

Que como lo vayan a tratar en Guerrero, pues es una de las cosas que menos le han de importar. Al fin, es senador de la República, cobra muy bien, casi no trabaja y pues sigue en la escena política.

Incongruente sería, dice un amigo mío, pelearte con tu dinero.

¿Quién pagará por el desfalco a Guerrero?

T. J. Gómez

Conforme pasan los días, se siguen descubriendo más pifias e irregularidades financieras cometidas por Rogelio Ortega alías el Rey de Nunca Jamás y su caterva de universitarios que, al calor de las pruebas, se confirma que fueron buenos para desaparecer recursos.

Pero el saber popular sabe que lo más seguro es que el ex rey siga diciendo locuras e invente fantasmas para justificarse, y los que manejaron los recursos se rían del sistema pues nunca pisarán la cárcel por todo lo que hicieron.

Tal vez eso sea lo que más indigna y frustra. Que las cárceles estén llenas de gente cuyo monto del delito que cometió es ínfimo, mientras que alguien cobijado por un cargo en el gobierno puede desaparecer cientos de millones y no pasa nada.

De acuerdo con el informe presentado al Congreso local por el secretario de Finanzas, Héctor Apreza Patrón, la semana pasada, el boquete financiero que heredó El Elegido superaba los 30 mil millones de pesos, lo que representaba las dos terceras partes del presupuesto de todo un año en Guerrero.

Pero este miércoles, el mismísimo Elegido dio a conocer cifras adicionales sobre el daño financiero que imlicó un año del Rey de Nunca Jamás. Y las sumas pues francamamente están para llorar.

Hoy se supo que el gobierno statal tiene adeudos con instituciones y empresas del sector financiero y aseguradoras, por recursos que fueron descontados a los trabajadores y no fueron reportados, por mil 500 millones de pesos.

Además, no se comprobaron 130 millones de pesos del programa del Instituto Nacional de Emprendedores, y no fueron gestionados 81 millones de pesos en proyectos productivos.

Súmele 22 obras con irregularidades por 292 millones de pesos; tan solo el Acabus tiene pendientes 170 millones de pesos. Incluso, de acuerdo a como están las cosas, si el Acabus no entra en operaciones a más tardar el 31 de diciembre, Banobras le va cobrar el gobierno de Guerrero toda la lana que le prestó para ese proyecto que son 2 mil 155 millones de pesos.

Del Macrotúnel, obra que debió haber iniciado operacionesdesde junio pasado, y a la que ya le metieron 3 mil 500 millones de pesos, sigue parada porque a los que la hicieron nunca se les ocurrió que debían tramitar los permisos ambientales y la obra está demandada.

Bueno, para no hacérsela tan larga, ni siquiera la Diana Cazadora está terminada.

Un dato adicional, entre las plazas sin techo presupuestal de la Secretarías de Educación y Salud, suman 24 mil puestos de trabajo para los que no existe dinero para el pago de sus salarios.

La pregunta es: ¿qué hacen esas 24 mil 500 almas? ¿de verdad existirán? ¿Qué hacer con esa cantidad de trabajadores que es similar a la de todo el gobierno central de Guerrero que considera 20 secretarías?

Agréguele usted 300 mandos medios que alguien en algún momento los fue incluyendo en la nómina y actualmente no se sabe si trabajan para lo que fueron contratados.

Más o menos, así como van las cosas, el boquete financiero alcanza ya los 35 mil millones de pesos.


Y aún falta que lleguen la cadena de facturas sin pagar de cientos de proveedores, algunos casos muy dramáticos, que fueron víctimas del régimen de Rogelio Ortega.