viernes, 27 de noviembre de 2015

¿Sirven de algo las comisiones Iguala?

T. J. Gómez

Hubo una vez un político sabio en Guerrero que sentenció: si quieres que un asunto no se resuelva, crea una comisión especial en el Congreso.

Y no andaba tan equivocado. El paso de las Legislaturas locales ha confirmado una y otra vez esa hipótesis; ya sea para el asunto de la presa La Parota, o por la agresión que sufrieron turistas españolas en Acapulco. Al final, simple y sencillamente no pasa nada.

Las comisiones especiales no pasan de ser mas que un asunto coyuntural que le permite a quien la preside ganar reflectores gratis, pero ni resuelven ni dictaminan ni nada.

Y es donde surge la duda: ¿las comisiones especiales para el análisis del denominado “Caso Iguala” realmente sirven de algo?

Tal vez quienes las promueven han visto muchas películas gringas, ya que en Estados Unidos el Congreso nacional sí tiene facultades y capacidad para realizar investigaciones de verdad, no nada más revisar los periódicos y señalar como si fueran inquisidores a tirios y troyanos.

En los Estados Unidos los legisladores son gente profesional, con equipos de asesores que sí leen y sí trabajan. Y la calidad moral y resultados que ofrecen les permiten sentar a cualquier funcionario federal y realmente exigirle cuentas.

Pero en México… En Guerrero… Llama la atención que ahora se esté anunciando que van a citar al ex gobernador Ángel Aguirre Rivero y al ex procurador Iñaki Blanco, para que cuenten su parte de la historia sobre los condenables hechos ocurridos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014… ¿Y como para qué?

¿En realidad, quienes traen esta idea piensan que van a descubrir el hilo negro? ¿Creen que el ex mandatario vaya a decir algo más de lo que ha venido diciendo durante los últimos 14 meses?

Y aún si lograran que estos citatorios pasaran de pasarela a algo más productivo, ¿serviría de algo más que para hacer sendos discursos y exhortos? A veces pareciera que algunos hombres y mujeres de la política sobre actúan y se asumen como fiscales, ministerios públicos o incluso jueces.

Amagan, acusan, exigen… y al final… no… pasa… nada…

Pareciera que el ánimo de esta comisión especial, tanto la de nivel federal como local, es la de informarse de lo que no vieron en la tele o no leyeron en los periódicos. Es volver a revolcar al perro para ver si ladra diferente, pero no ocurre así.

Y lo más curioso es que hay otros temas que afectan a la sociedad y esos no entran en la agenda del protagonismo, porque simple y sencillamente no son temas de reflectores, de escándalo, de circo.

Pero dejemos al tiempo que nos cuente, una vez más, si de verdad sirven las comisiones especiales.

Comentarios y chismes: tj.gomez@live.com

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